Una nueva generación de manejadores del fuego
El objetivo final es lograr que al fuego se le considere como una herramienta para el manejo de los recursos naturales y para la conservación de la biodiversidad, actividades que den beneficio a la comunidad.
Para alcanzarlo, dice Alfredo Noslasco Morales, titular de la gerencia de Protección contra Incendios Forestales de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), hay que cambiar la idea de que al fuego hay que suprimirlo y evitarlo a toda costa. Esta posición vende y es popular —se persiguen metas para reducir la incidencia de incendios—, pero de este modo sólo se seguirá atendiendo los efectos de un fenómeno que necesita atención en todos sus aspectos, opina Nolasco. El cambio de conciencia se tiene que dar en varios ámbitos, desde la ley hasta los políticos, pasando por los propios combatientes, dice.
En lo que toca a la formación de recursos humanos para estos fines, se ha creado la Academia de Quemas Prescritas, bajo la premisa de reeducar a los educadores. Del 4 al 17 de este mes, se realiza el curso Fase II, implementación del plan de quema, en el rancho Los Fresnos, en el municipio Santa Cruz, estado de Sonora.
Este curso pertenece al primer módulo de la capacitación que se contempla para graduar a la primera generación de manejadores de fuego en el país, y que se refiere a la quema de pastizales, considerados combustible ligero.
Son quince días de curso, organizado por la Conafor en colaboración con The Nature Conservacy, en el rancho Los Fresnos, Sonora. El programa es un modelo estadunidense. Sus características son: aptitudes físicas, 94 por ciento práctico, llevado a cabo en condiciones reales.
Para ver la nota completa, consulta la Revista México Forestal de la CONAFOR, dando click aquí.