Una visión sobre el manejo del fuego y el desarrollo forestal sustentable
Una visión sobre el manejo del fuego y el desarrollo forestal sustentable
El presente documento expone una visión que articula aspectos fundamentales de manejo del fuego con algunas de las dimensiones del desarrollo forestal sustentable, que en parte se derivan de la experiencia del Programa de Manejo del Fuego y Restauración del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y los proyectos de diferentes organizaciones civiles y académicas en nuestro país.
El texto forma parte del marco conceptual del manejo del fuego, incluido en la publicación Prioridades de Investigación en Manejo del Fuego, preparado por: el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza A. C., Universidad Nacional Autónoma de México-Centro de Investigaciones en Ecosistemas, Universidad de Guadalajara-Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad, el Servicio Forestal de los Estados Unidos y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
El manejo del fuego puede definirse como un proceso que forma parte del manejo de ecosistemas (Christensen et al. 1996, Jardel et al. 2008). Dicho proceso está dirigido al logro de objetivos de conservación de los componentes y funciones de los ecosistemas, la restauración de áreas degradadas y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. El manejo del fuego consiste en una serie de intervenciones técnicas, institucionales y comunicativas, que son planificadas para (Jardel 2009):
1) Mantener o restaurar el régimen de incendios de una unidad de manejo determinada (que puede ser un área protegida o un predio forestal), dentro de la amplitud o rango de su variación histórica en frecuencia, estacionalidad, intensidad, severidad y tamaño, con el fin de conservar a largo plazo hábitats, ecosistemas o paisajes.
2) Utilizar el fuego como herramienta para controlar la estructura y composición de la vegetación y los materiales combustibles como parte de la silvicultura, el manejo de hábitat, el manejo de agostaderos o la agricultura.
3) Prevenir, mitigar o remediar los impactos ambientales negativos de los incendios forestales. Esta definición del manejo del fuego es más amplia que la que ha predominado convencionalmente, la cual ha estado centrada en los medios técnicos utilizados para prevenir o combatir incendios forestales y se ha basado en el punto de vista de que el fuego es un factor de destrucción, o por lo menos de alteración, de los ecosistemas y recursos forestales. La definición se basa en el reconocimiento de cuatro cuestiones fundamentales:
1) Los incendios han sido un factor de selección natural que ha formado parte del ambiente en el cual ha evolucionado una parte importante de la biodiversidad terrestre; esto quiere decir que las condiciones de hábitat y los efectos sobre las comunidades bióticas que producen los incendios son necesarios para la conservación de numerosas especies (Trabaud 1981, Agee 1993, Whelan 1995, Bond y van Wilgen 1996, Whelan et al. 2002, Bond y Keeley 2005).
2) Los regímenes de incendios (la variación en la frecuencia, estacionalidad, intensidad, severidad y tamaño de los incendios) han formado parte de la dinámica de los ecosistemas terrestres (Heinselman, 1973, 1981, Agee 1993, Swanson et al. 1994, Jardel et al. 2009). Dichos regímenes no han permanecido inmutables a lo largo del tiempo, pero es importante conocer su variación histórica para evitar condiciones fuera de ésta que alteren la dinámica y el funcionamiento de los ecosistemas.
3) La variación natural o histórica de los regímenes de incendios ha sido en muchos casos alterada o modificada por los seres humanos (Fulé y Covington 1996, Pyne et al. 1996, Rowell y Moore 1999, Agee 2002, Arno y Fiedler 2005, Hardesty et al. 2005), y debido a esto el impacto de los incendios debe ser considerado actualmente en el contexto de las transformaciones del paisaje y la alteración del clima que caracterizan al cambio ambiental global (Nepstad et al. 1999, Flannigan et al. 2000, Westerling et al. 2006, Manson et al. 2009).
4) El fuego ha sido una herramienta de manejo utilizada prácticamente desde el origen de la humanidad (Pyne 1996, Vale 2002) y existen razones científicas, empíricas y técnicas para su utilización en el manejo de ecosistemas forestales (Chandler et al. 1983, Pyne et al. 1996, Agee 2002).
El manejo del fuego es un componente de la gestión del territorio y los ecosistemas (Plana 2004); esto es, debe considerarse como parte de un proceso más amplio y se debe integrar al conjunto de intervenciones técnicas, institucionales y comunicativas dirigidas al logro de objetivos específicos de conservación de la biodiversidad y los ecosistemas, protección y mejoramiento de las condiciones ambientales, restauración de áreas degradadas, y producción sustentable de bienes y servicios. El manejo del fuego no debe plantearse como una cuestión aislada, sino que debe ubicarse en un contexto socioecológico determinado y como un componente integrado a la gestión del territorio y el manejo de ecosistemas.
Cuando se habla de manejo integrado del fuego, esto debe ser entendido no sólo en cuanto a “integración” de distintos componentes (prevención y combate de incendios; uso del fuego basado en principios ecológicos, silvícolas o agronómicos, y actividades complementarias de planificación y organización, economía, capacitación y comunicación), sino sobre todo de integración del manejo del fuego en procesos más amplios de gestión de áreas protegidas o bosques de producción o, en general, de gestión del territorio y manejo de ecosistemas (Jardel 2009).
NOTA: Consulta el documento anexo para conocer la nota completa.
Cortesía: Juan Manuel Frausto Leyva, Programa de Conservación de Bosques y Cuencas.