Sinergia del Proyecto “Plan Comunitario de Manejo Integral del Fuego en Comunidades de la Reserva de la Biosfera La Sepultura” con otros proyectos similares
Antecedentes.
Derivado de la atípica temporada de incendios forestales ocurrida en 1998, considerada como una de las peores en México, las Áreas Naturales Protegidas del Estado de Chiapas iniciaron procesos de fortalecimiento de las capacidades institucionales para enfrentar el problema, al mismo tiempo que había un creciente interés dentro y fuera del país para contrarrestar los impactos negativos de los incendios en la conservación de la biodiversidad y la seguridad del personal combatiente.
En esa temporada ocurrieron en México más de 14,000 incendios que afectaron alrededor de 850,000 hectáreas (Catterson et al., 2004). Estadísticas promedio de los últimos 20 años, indican que anualmente ocurren en Chiapas 326 incendios forestales que afectan 51,427 hectáreas, mientras que a nivel de Áreas Naturales Protegidas (ANP’s), de 18 que se tienen en la entidad, la Reserva de la Biosfera La Sepultura (REBISE) y la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote (REBISO) han sido las más afectadas por los incendios forestales de 1998 y 2003 (Pizaña et al., 2004). Es conveniente anotar, que los efectos adversos se han observado más en la REBISO debido a la afectación de ecosistemas sensibles al fuego, situación que no ocurre en la REBISE por la existencia de ecosistemas adaptados al fuego.
La evolución del programa de protección contra incendios forestales en las Áreas Naturales Protegidas ha tenido sustento en los apoyos otorgados por el Programa de Prevención de Incendios Forestales y Restauración (PPIRA) impulsado por la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID) y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), los recursos financieros otorgados por el Fideicomiso Federal y Estatal del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) y por las portaciones realizadas por la anterior Secretaría deMedio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP).
En este proceso, en 1999 The Nature Conservancy (TNC) aportó financiamiento para emprender acciones puntuales en materia de prevención y control de incendios forestales apoyando el equipamiento y capacitación de personal técnico; en el 2001, se inició el intercambio de experiencias, foros, se amplió la capacitación y la asistencia técnica.
TNC y el FMCN iniciaron en Chiapas de manera coordinada el Programa de Manejo Integral del Fuego, el cual a través de la Iniciativa Mexicana de Aprendizaje para la Conservación (IMAC) y la Comunidad de Aprendizaje de Manejo del Fuego (CAMAFU) sirvieron de base para impulsar el posicionamiento del Manejo Integral del Fuego en Chiapas.
Los resultados de la primera etapa, en la que se impulsa el enfoque del Manejo Integral del Fuego ocurren en el 2004, cuando la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en coordinación con TNC y el FMCN, generan y presentan los primeros borradores de Planes de Manejo Integrado del Fuego para la Reserva de la Biosfera La Sepultura y la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote.
Derivado de estos primeros instrumentos de planeación, en el 2004 la Dirección de la REBISE de la Comisión de Areas Naturales protegidas (CONANP), gestionó con TNC la elaboración de los primeros Planes Comunitarios de Manejo Integral del Fuego (PCMIF), considerando la experiencia de trabajo para la conservación que se realiza en las ANP’s y considerando el enfoque de la comunidad rural, dado que éstos núcleos son los que utilizan el fuego en sus prácticas productivas. El 50% de la tenencia de la tierra en México y donde se ubican con mayor preponderancia las ÁNP’s son de carácter ejidal o comunal, por ello la importancia de este proyecto.
Autor(es): José Domingo Cruz López y Ing. Víctor Negrete Paz.