CAMAFU busca establecer procesos de intercambio de información y difusión de experiencias que a largo plazo apunten a la innovación, al desarrollo de capacidades, al mejoramiento de prácticas y al establecimiento de sinergías sólidas .

The Point Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error.

Síguenos:

Begin typing your search above and press return to search. Press Esc to cancel.
  /  Mujeres en el manejo del fuego   /  Manejo del Fuego en México. Historia de Leticia Jiménez.

Manejo del Fuego en México. Historia de Leticia Jiménez.

Leticia Jiménez Hernández, 28 años, Profauna, Saltillo, Coahuila

 

Nació en San Juan Zautla, municipio de San Pedro Sochiapan, en la región de La Cañada, Oaxaca. Es indígena chinanteca, la más pequeña de siete hermanos a quienes crío sólo su madre, pues su padre los abandonó.

Ni sus dos hermanos ni sus cinco hermanas terminaron la secundaria, pero ella estaba dispuesta a ser diferente: “Yo tenía ganas de estudiar porque veía que todas las mujeres crecían y se casaban y ya, pero yo tenía la intención de ayudar económicamente a mi mamá. Ver todo lo que sufrió para criarnos me hizo querer ayudarla para que tuviera un lugar digno donde pasar su vejez. Mi mamá no quería que estudiara porque tenía miedo de quedarse sola, y finalmente así sucedió porque ahora no podemos vivir juntas, pero siempre le mando dinero y voy a verla en las vacaciones, estoy pendiente de ella”.

Al terminar su secundaria tuvo que salir de su pueblo para seguir estudiando. Fue a la capital, Oaxaca, a vivir con unos tíos. Trabajaba por la mañana y estudiaba en la tarde. Al terminar la prepa no tenía dinero para estudiar, así que trabajó como instructor comunitario de CONAFE en Sola de Vega, en la Sierra Sur de Oaxaca, al poco tiempo se convirtió en capacitadora de instructores y a en dos años ya había obtenido una beca para ir a la universidad.

Alguien le habló de la Universidad Autónoma Agraria José Narro, en Saltillo, Coahuila, y su gusto por el campo la llevó a elegir la carrera de ingeniería forestal. “Recuerdo perfectamente llegar a Saltillo a hacer el examen sin conocer a nadie, traía mil pesos en la bolsa y tenía que hacer el trámite para la beca”. Pasó su examen y su promedio en la universidad le dio derecho a otra beca académica, con lo que pudo continuar sus estudios sin apuros financieros.

En el equipo de manejo de combustibles forestales de la universidad tuvo como mentor al maestro Andrés Nájera: “Él me apoyó mucho. Éramos pocos porque era muy exigente, pero cuando pasé la prueba de la mochila de 20 kilos me felicitó, me dijo que había hecho mejor tiempo que los hombres, y todavía ahora me encuentro a veces a estudiantes que me cuentan que el maestro todavía me pone de ejemplo para esa práctica”.

En el 2015, al salir de la universidad, entró a trabajar a Profauna para hacerse cargo del manejo de fuego de la Sierra de Zapalinamé. A diferencia del combate del fuego, que implica sólo responder a los incendios, el manejo de fuego comprende vigilancia, limpieza, educación ambiental, manejo de combustibles, quemas agrícolas, etc.

“Al principio mis compañeros decían que cómo una mujer iba a estar al frente de esto, pero he demostrado con mi trabajo que estoy preparada para hacerlo, a mí no se me complica porque es lo que me gusta hacer, para mí no es un trabajo, me encanta lo que hago, nací en una sierra y ahora cuido de otra”.

En el 2017, Leticia asistió al primer taller Mujeres de Latinoamérica en el Manejo de Incendios Forestales, organizado por el FMCN y el Servicio Forestal de los Estados Unidos en Tucson, Arizona. “Fue muy gratificante convivir con otras mujeres que trabajan en esto y escuchar sus historias, mujeres no sólo de México sino de Latinoamérica, con las que sigo en contacto, es muy bonito sentir que no estamos solas y saber que podemos apoyarnos unas a otras. El curso también me sirvió para ser más profesional, para tomar mejores decisiones en mi trabajo”.

Para Leticia sólo existen actualmente dos complicaciones, el tener a su madre lejos y las dudas para iniciar su propia familia: “Me preocupa saber que mi madre está sola y estar tan lejos de ella. En cuanto a mí, vivo con mi pareja, que también es ingeniero forestal, entonces entiende perfectamente lo que hago y me apoya. Pienso a veces que me gustaría tener por lo menos un hijo, pero tengo muchas dudas porque no tengo tiempo. Si algún día lo tengo espero contar igual que ahora con el apoyo de mi pareja, pienso que así sí podría seguir trabajando en esto, que es lo que me apasiona”.

Historia realizada por el Programa de Cooperación Técnica Internacional en Materia Forestal USFS-USAID-FMCN.

Créditos de fotos y elaboración de historia: Francisco Cubas Jiménez.
Crédito foto 2: FMCN.

 

Documento descargable. Historia Leticia Jiménez